La vida cuan mariposas revoloteando
se escapa de entre nosotros sin darnos cuenta.
Un día me hablabas, me mirabas
me sonreías, y al otro
me cuesta recordar tu olor
me cuesta recordar el sonido de tu voz
me cuesta recordar la última conversación
la ultima esquina donde esperabas
con tu abrigo negro
tu cigarrillo encendido,
y tu entusiasmo a lo largo del tiempo aprendido.
Es tan fría la soledad,
tan triste el recuerdo…
Solo me queda tu recuerdo
y posteriormente, sin quererlo
como en toda muerte
el olvido.
Pero olvidarte….
olvidarte me dejaría un sabor amargo en los labios,
en cambio, al no olvidarte, muero contigo.
De que me sirve seguir llorando.
De que me sirve el consuelo.
Dolor es lo único que espero.
Solo una lagrima más.
Deseo tanto superarlo
pero no puedo…
Tantas pérdidas,
tan poco tiempo
¿Acaso la muerte juega conmigo?
O solo es un preludio de mi final destino,
sin amigos…
o el polvo,
cual será mi camino.
Ya no me quedan farolas a las que agarrarme
ya no me queda nada;
O tal vez
lo que me queda
no es lo mismo.
Que alguien me diga que debo hacer,
que alguien me saque de este mundo de sombras,
de este frío y sombrío,
asfixiante y desquiciante sitio.
El azar, el sino…
la nada en todo su esplendor,
la soledad, un suspiro.
Un adiós amigo mío.
Un adiós amigo mío…

